Sigo con la canción "Te extraño" en la voz de Diego el Cigala en la cabeza. Y aunque cierre los ojos durante los 4 minutos y 4 segundos que dura, en algún momento ni la barrera de mis párpados es capaz de contener la lágrima solitaria que se escapa.
Como todos sabéis (porque no es novedad), trabajo mucho. Esta semana pasada volví a pasar 12 horas diarias currando, permanente y perenne en mi despacho, lidiando con un asunto para hacerme cargo de otro que entra en mi bandeja de entrada sin solución de continuidad. Otro mensaje, otra petición, otra pregunta, otro asunto, otro favor, otra consulta, otro problema, otra tarea. Me siento malabarista con la cantidad de pelotas de colores que voy haciendo rotar entre mis manos sin que ninguna toque el suelo.
El viernes trabajé sin parar hasta las 22h, llegué a casa a las 22.20h y a las 22.45h estaba en la cama durmiendo. Me levanté a las 4h para arreglarme y tomar el taxi a JFK para ir a otra ciudad a impartir un taller. Cogí un avión de vuelta y llegué a casa a las 23.30h esa noche. El taller fue fenomenal, es difícil que las cosas salgan mal cuando van milimetradas. Hay que dejarle el menor sitio posible a la mala suerte para que siempre que sea posible te pase de lado.
Tenía grandes esperanzas de que, pasado este fin de semana, el esfuerzo titánico que me está suponiendo febrero empezara a diluirse. Pero no. Hoy lunes he vuelto a pasar 10 horas currando y la pila de cosas acaba de subir otra vez. Agradezco la confianza de mi jefa, la de mis alumnos, la de mis colegas. Agradezco que vengan todos a consultarme cosas y que necesiten mi ayuda y requieran mi consejo o colaboración. De verdad lo hago.
Pero me siento acorralada y abrumada y tengo la certeza casi absoluta de que no llegaré cuerda del todo a la semana de vacaciones.
Empezaré esas vacaciones corriendo mi primera 5k y en estos momentos, con la que me está cayendo encima, me da la impresión de que es una tarea más, una meta más que me he puesto en un horizonte que ya está petado de cosas.
Ayer iba en el metro y había una pareja sentada enfrente. Estaban riéndose, hablando muy cerquita y contándose algo muy divertido. Y yo pensé para mí: Esas son las endorfinas maravillosas que yo solía desprender por todos mis poros cuando estaba enamorada y feliz. Y aunque estoy agradecida a las endorfinas del deporte (si no fuera por ellas, estaría loca perdía), no son lo mismo. Extraño la intimidad de las conversaciones hablando muy bajito, ajenos a todo lo que nos rodeaba.
Ya sé que estoy infinitamente cansada y que por eso también se me resiente el corazón. Pero es que todo me pesa un mundo. Querría dormir, salir a pasear o a tomar brunch y hablar bajito al oído mientras me río porque me hacen reír. Querría recargar endorfinas para que cuando llegara el lunes estuviera bien dispuesta a comerme el mundo. Llevo con sensación de enorme pesadez dos largas semanas, findes incluidos. Estoy atrapada en una espiral de trabajo que nunca acaba, deporte que se convierte en tarea también, cuestas arriba que no me aligeran la carga. Suspiro con pesadez, publico la entrada, cierro los comentarios a mis queridos lectores porque esto es un desahogo que no debe recibir nada a cambio de ver la luz, lentamente me pongo en pie, me lavo los dientes y me voy a la cama a dormir. Que mañana es martes y me esperan otras muchas obligaciones a las que me dedico porque me sobra el tiempo personal y si lo dedico a lo profesional no siento tanto que se me escapa entre los dedos.
Ay bonita, si es que te estás machacando el cuerpo y la mente!!! Trabajar tanto y no descansar lo suficiente para recuperar el qi perdido, es terrible para la salud.
ResponderSuprimirVa a llegar un momento en que caerás reventada y no habrá manera de que te levantes (pero ni física ni emocionalmente). En serio, necesitas unas vacaciones, sí, pero también bajar el ritmo y las exigencias porque te estás consumiendo!
Un beso muy grande y piénsalo, no puedes seguir así! (sé de lo que hablo)
Hoy he salido de la facultad a medianoche.
ResponderSuprimirSí, pégame un tiro, anda.
Afú.
(GRACIAS por los ánimos pero sobre todo, por la empatía :***)
Se equivocó la paloma.
ResponderSuprimirSe equivocaba.
Por ir al Norte, fue al Sur.
Creyó que el trigo era agua.
Se equivocaba.
Creyó que el mar era el cielo;
que la noche la mañana.
Se equivocaba.
Que las estrellas eran rocío;
que la calor, la nevada.
Se equivocaba.
Que tu falda era tu blusa;
que tu corazón su casa.
Se equivocaba.
(Ella se durmió en la orilla.
Tú, en la cumbre de una rama.)
@cue
¡Oooooh, Alberti!!!
SuprimirMUCHÍSIMAS gracias por el poema, siempre me ha encantado
La verdad es que da qué pensar... :)
Yo estoy igual que tú, pero con la angustia añadida de un cambio de trabajo, en el que tienes todo por demostrar, y un estado anímico tan fatal...La semana próxima hace dos meses, y creo que voy a peor, así que, anímate porque recuerda que esto ya lo pasaste...
ResponderSuprimirLa luz está cerca para tí...
Querida Hundidita,
Suprimirtengo pendiente escribirte en las otras entradas, porque me gustó mucho que te hayas hecho lectora de este blog. Ojalá mi experiencia te pueda ayudar en algo, aunque sea a empatizar contigo.
¿No crees que un trabajo nuevo en tu situación, aunque sea una carga emocional fuerte para ti, es algo bueno con lo que ocuparte, distraerte, y sobre todo, DEMOSTRAR LO QUE VALES? Volver a sentirte tú misma con toda la fuerza a través de dedicarte a lo que sabes hacer.
Te mando un beso y un abrazo fortísimo. Aquí tienes a una amiga, si quieres.
Jaja, qué gracioso suena lo de Querida Hundidita...
SuprimirPues sí, pienso que me va a tener con la cabeza ocupada, me va a devolver la ilusión porque es un trabajo muy afín a mí, y muy creativo, pero también otro cambio más en mi vida, y una etapa nueva que tampoco comparto con él...Uf duro.
Pero bueno, voy a mejor, poquito a poco, pero hoy tengo la esperanza de que de esta, salgo. Aunque con tantos miedos...
Te seguiré leyendo, porque ahora soy adicta, y te iré contando mis nuevos proyectos, porque claro que quiero una nueva amiga!
1 besin!
Pues parecía que todo iba a mejor, que el trabajo tiene muchas posibilidades, que la gente nueva me está dando ganas de vivir, pero hoy me lo he encontrado de casualidad, el destino, que lo mismo que lo puso en mi vida hace seis años, porque así fue como empezó todo, por un capricho desl detino, hoy, me lo vuelvo a poner delante, y no sé para qué, para dejarme tocada y hundida como los barquitos.
SuprimirDe verdad que esto se pasa? q de esto se sale????
¡¡No te hundas!!! Céntrate en ese trabajo con posibilidades, en la gente de buen rollo que te rodea y LEVANTA DE NUEVO! Hay días mejores y días peores, tienes que saber eso, pero también que sí, que claro que se sale. Por supuesto, no se sale indemne ni ilesa (de ahí las aristas que decía mi hermana) pero sí más fuerte, más mujer, más grande. ¡ÁNIMO!
SuprimirPues ahí estoy, disfrutando de mi nuevo trabajo que la verdad es que es muy chulo, y hay un ambiente tan bueno, que me parece increíble...
SuprimirEl martes nace mi sobri, así que supongo que más pilas y más cosas buenas por las que estar contentos...Aunque ahora mismo todo me resbala un poquito, tengo ganas de conocerla!
Me encuentro mejor, pero los bajones aún existen y algunos son mortales, porque la realidad es que a pesar de lo c. que ha sido, le sigo echando de menos...Inexplicable
Y me pregunto, cuándo estaré bien? Conoceré a alguien? Podré volver a sentir esas cosas?
Pero como la actitud es importante, he hecho como tú, me estoy buscando mil planes, quiero apuntarme ahora a un curso de Padel, a ver si me pongo durísima para el verano jeje y de paso, conozco a gente.
Por cierto, os dejo mi blog, en el que cuento mis historias por si os queréis dar una vuelta, y de paso darme algún consejo...
Pues lo que te decía, no le guardo rencor porque yo soy mejor persona, y ahora lo tengo claro.
Sé que en algún momento todos tenemos dudas, sé que algunos pasos dan mucho vértigo, pero si de verdad se quiere o se ha querido a alguien, si uno es buena persona, no juega con los sentimientos de la que hasta ese momento era su novia, de forma aprovechada pensando única y exclusivamente en él. (no sabes el grado de cabrón que ha sido)
Sé que como bien dices es tiempo, pero qué lento se pasa, y tengo miedo a no encontrar a alguien más que merezca la pena y que pueda volver a sentir esas cosas, tú cómo conociste al conejito?
http://pares-o-nones.blogspot.com.es/
He mezclado dos comentarios, en realidad terminaba en: Por cierto os dejo mi blog, en el que cuento mis historias....
SuprimirAl resto, ni caso, qué despistada soy!!!
http://pares-o-nones.blogspot.com.es/
Cuando tengas pareja querrás tiempo para ti sola y que no te pregunten el por que llegaste tarde ayer y con quien estuviste. Si fueras rica y famosa te encantaría pasar desapercibida. Cuando tengas niños echarás en falta la libertad de no tenerlos. Moraleja, te pasas la vida queriendo ser alguien que no eres, así que espabilaby deja de mirar fuera. El problema, eres tú y esa personalidad que a los hombres no nos gusta. Un consejo, cambia.
ResponderSuprimirQuerido Anónimo,
SuprimirTe noto algo agresivo con tu comentario y aunque te agradezco la visita y tu consejo, no lo comparto.
Lamento que mi personalidad no te guste, pero pardiez, es la que tengo y a estas alturas creo que se queda conmigo, tal y como es :)
De todas formas, me da que pensar eso de querer tiempo para una misma cuando se está en pareja. En mis 4 años de relación nunca experimenté esa sensación y si la hubiera experimentado, habría hecho al respecto. Y si algún día tengo hijos, espero nunca pensar que ojalá no los tuviera para poder ir a pintarme las uñas.
En fin, que cada cual es como es y aunque te noto algo negativo, te invito a seguir pasando por aquí, si quieres.
Saludos neoyorquinos,
A.
Verte, qué visión tan clara.
ResponderSuprimirVivir es seguirte viendo.
Permanecer en la viva
sensación de tu recuerdo.
Verte. La distancia nace.
El cielo suprime al cielo.
La vida se multiplica
por el número de puertos.
Todo colmado por ti.
No ser más que el ojo abierto,
y eternizar el más leve
escorzo de tu silencio.
Verte para amarlo todo.
Claustro en tranquilo destierro.
Dulzor de caña lunada.
Luz en órbita de sueño.
Mortal límite de ti.
Cielo adolescente y tierno.
Núbil paciencia de playa.
Vivir es seguirte viendo.
¡Verte, Abril, verte tan sólo!
Tranquilísimo desierto.
Pena misericordiosa.
Sosegado advenimiento.
Verte: qué oración tan pura,
islas, nubes, mares, vientos,
las cinco partes del mundo
en las yemas de los dedos.
@cueg
Qué chula :)
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