Se me ocurrió al terminar de escribir la entrada de la sangre fría que es muy fácil criticar a los demás, pero que también habrá que hacer autoevaluación, que a lo mejor estoy sola porque soy una bruja insoportable.
a) Soy obstinada. Esa sería mi primera característica en plan arma de doble filo. Positivamente, porque cuando me pongo una meta voy en plan corredora de fondo, constante y concentrada, hasta que llego donde quiero. Eso me ha ayudado muchísimo en la vida porque en todas mis estancias y vivencias en el extranjero, a veces es la obstinación la que te ayuda a enfrentar las cosas y sacarlas adelante: desde la declaración de la renta en alemán o un año académico en inglés, pasando por un doctorado y terminando por construir vidas en países o ciudades nuevas cada pocos años. Pero en la parte negativa soy muy difícil de convencer una vez que he llegado a una conclusión y como además soy especialista en pensar que tengo razón y que mi análisis es el correcto, pues soy una petarda.
b) Soy carismática. Suena a piropo, lo sé, pero no lo es. Vivir tantos años fuera conlleva conocer a gente de muchos países, de otros idiomas, de todas las religiones y con el abanico de culturas más interesante. Relacionarse con ellos imprime carácter y en numerosas ocasiones me siento perro verde entre gente que no es como yo, y eso va inevitablemente mezclado con una cierta dosis de altivez. Esa altivez me lleva a juzgar a los demás y claro, soy injusta y puedo subestimar a quien no lo merece.
c) Soy temperamental. Normalmente suelo ser una persona soleada, muy positiva y especialista en contagiar alegría a los demás. Pero cuando pierdo la paciencia soy una mula coceadora con salidas inaceptables y/o silencios hirientes. Puedo tener un mal genio muy feo y poner de garras a cualquiera que no sea una balsa de aceite.
d) Soy soberbia. Mi profesión es vocacional y como se me da bien lo que hago (producto de esa obstinación aplicada a la carrera profesional), tengo una mala tendencia a pensar que soy estupenda. Mis colegas me quieren y mis alumnos me escriben evaluaciones magníficas, así que encajo mal los errores en el trabajo y eso se traduce en la última parte de a) y en c)
e) Soy insegura. Debe ser que toda mi seguridad se filtra en la profesión, porque ahí a pisar fuerte no me ganan, pero cuando se trata de mi vida emocional no hay color. Por eso suelo decir que mi relación pre-Aguamarina, aunque acabara, me dio lo mejor del mundo: la seguridad de saberme amada y de saber exactamente cómo ha de sentirse una mujer feliz.
Pero ahora vuelvo a las antiguas costumbres de sentirme inferior, que no merezco el amor, que si vaca, que si fea, que si cínica, que si vacía y fuera de foco, que si condenada a estar sola... Y me mareo de pensar que estos miedos pueden ser realidades: que tendré que eliminar sueños y esperanzas para siempre.
Esos miedos me atenazan a veces con tanta fuerza que me paralizan y me crean sensación de vértigo. Al combinarlos con los puntos a-e, la verdad es que la persona resultante no parece muy atractiva. Me voy a leer mi entrada sobre las cosas positivas para no hundirme del todo.
Pues tienes un gran camino andado, si eres capaz de hacer autocrítica.....de todas formas siempre es mejor saber como nos ven los demás, solemos tener la realidad distorsionada.
ResponderSuprimirY con la vida que llevas y parece que has tenido, tienes que ser una persona tremendamente atractivada, así que relaja, destensa, corre y cuando menos te lo esperes tendrás a un galán que reúna lo que tú quieres, aunque igual nos quedamos sin éste blog :)
@cueg
Me gusta tu palabra nueva xD Como lingüista, te la apruebo sin reservas.
SuprimirNo te preocupes, que si ese galán se dignara a aparecer, el blog no desaparecería: le cambiaría el título y a seguir disfrutando de vuestra compañía :)
Y parece que inventé una nueva palabra , atractivada��
ResponderSuprimirY probablemente todo eso que cuentas para algunos es atractivo, es normal sentirse rara cuando has vivido lo que has vivido, yo estoy en una racha también en la que me siento como un bicho raro, y no he vivido ni una milésima parte de tus experiencias.
ResponderSuprimirYo creo que simplemente vas viendo que no bastan las mariposas, necesitas a alguien que entienda tus valores, alguien con quien compartir tus experiencias y que pueda compartir también las suyas.
No te tortures, simplemente aún no has conocido a esa persona. Aprovecha esa sangre fría, para conocer a gente desde la comodidad del "me da igual", es probable que acabe apareciendo alguien que con el tiempo no te de igual. A mi me ocurrió así, porqué no a ti?
Bueno, nena, tú también tienes tu rato largo de experiencias internacionales que te marcan la personalidad. En efecto, las mariposas están bien para un rato pero ya sabes que son criaturas de un día, así que después lo que queda es bastante deprimente, o al menos por el momento.
SuprimirSi a ti te ocurrió y así me lo cuentas, me lo creo, ¡a ver si pasa! :)
Gracias, guapa.
Oh, un post lista. Me encantan los posts lista, son los más fáciles de responder.
ResponderSuprimirVeamos:
a) Bueno, es verdad que la obstinación puede agobiar en una pareja pero tampoco creo que sea para tanto. Como bien dices, de no ser por tu obstinación no habrías aguantado en Alemania, o no habrías terminado el doctorado, o no te habrías instalado en el extranjero... y serías otra persona. La persona que somos viene dada no sólo por nuestro carácter, sino por la suma de nuestras experiencias, y si tú no fueras obstinada tus experiencias habrían sido otras... y tú también. Más que como un defecto per se, yo lo vería como algo que puede molestar, pero nadie es perfecto, y este defecto no me parece algo como para salir corriendo.
b) Ja, ja y ja. Altivez, dice. No tienes ni idea de lo que estás diciendo. A ver, has vivido más en quince años que mucha gente en ciento cincuenta. Eso, a menos que uno sea un cateto blindado que sale a la ciudad con la armadura del campo puesta (y créeme, conozco a unos cuantos de esos) imprime carácter. Pero, ¿altiva? Niego la mayor. Yo te he visto dos veces, una en Madrid y la otra aquí en Graná, y hablamos por Twitter con relativa frecuencia. Hablas y cuentas experiencias que para ti son cotidianas y que para mi están sacadas de películas de Hollywood, pero jamás, en un solo tuit ni frase he detectado el menor rastro de altivez. Es tu realidad, y como tal la transmites. Joder, si vas a la ópera en NY, pues tendrás que emocionarte. Estar contenta por lo guay que es eso no es ser altiva, lo contrario sería ser de piedra.
Insisto, no sabes lo que estás diciendo. Yo conozco a gente (con vidas bastante más miserables que la tuya, por cierto) que SÍ que son altivos, y que tratan de abrumar con cada cosa que dicen. Y no tienes nada que ver con ellos (o has cambiado mucho de diez meses a esta parte, que no creo).
En cuanto a lo de juzgar mal a la gente, todo el mundo lo hacemos alguna que otra vez. No creo que se deba a ninguna supuesta altivez tuya ni nada de eso, sino que simplemente hay gente que a primera vista engaña, o los conoces en un mal momento. Los accidentes existen, ya sabes.
c) Jijiji, sé perfectamente de lo que hablas. Bueno, eso también es un defecto, claro, no voy a negarlo. Pero vamos, si no te está pasando continuamente, se puede sobrellevar. Conozco a alguien a quien le pasa un poco eso, y sigue tan feliz con su pareja.
d) Pero a ver... es que la falsa modestia está muy sobrevalorada, también. Si eres acojonantemente buena en tu trabajo (y hay formas objetivas de medirlo)... no se trata de que lo estés restregando continuamente, pero tampoco lo vas a tapar como si fuera un crimen. El defecto no es tanto el decir las cosas como la forma en que se dicen. Si tú hablas de lo tuyo y en el contexto está que eres la mejor en lo que haces, pues tampoco lo vas a esconder. Otra cosa sería hacer ostentación continua de ello, pero no es ese el caso.
e) Eso sí me lo creo, pero vamos, tú misma sabes que es falso. ¿Por qué no vas a merecer el amor, si lo tiene gente que no ha hecho nada por merecérselo? En cuanto a lo de vaca y tal, me permito recordarte que hasta los musculitos del gimnasio van detrás tuya incluso sin maquillar y fatigada. No será la cosa tan así.
En cuanto a vacía... ridículo, no merece ni comentarlo. Condenada a estar sola... eso no existe, nadie está condenado a nada (salvo los de la cárcel) y nuestro destino nos lo labramos nosotros. Evidentemente hay imposibles, pero nadie está "condenado a estar solo". Y cínica, pues un poco cínicos con la treintena sí nos volvemos todos, sobre todo si hemos sido más bien idealistas a la veintena, pero nunca tanto como para que sea un rasgo sobresaliente de nuestro carácter. Que no, que no tienes razón por más que te empeñes.
Así que tu cúmulo de defectos, entre los que directamente no existen y los que no son para tanto, siguen configurando una bella joven bastante apetecible para cualquier soltero con dos dedos de luces que pase por aquí. Nada de "condenada" a nada.
PS: Por si a alguien le interesa, Blogger me ha comunicado amablemente que el límite máximo de caracteres para un comment es 4.096, y que por encima de eso no publica nada. Tomen nota los amantes de los ladrillos como yo.
SuprimirOooooh, megacomment, ¡qué ilusión!
Suprimira) Bueno, parece que no consideráis mi obstinación como defecto matador. Yo estaba convencida de que era una de las características que más asustan a los tíos, pero como ya sabes que tu opinión cuenta (y mucho), te daré al menos el beneficio de la duda ;-p
b) Me refería a que mi experiencia internacional me hace mirar con la nariz en alto (que dirían los alemanes) a mucha gente que no la tiene. Pero estoy aprendiendo a ver que los catetos no tienen por qué llevar en el pueblo toda la vida. Me estoy encontrando con mucho cateto internacional, así que ando revisando el concepto. Pero sí que es verdad que tengo mi juicio y análisis de las cosas en alta estima. Ale, ya lo he dicho :-p
c) Vale. Entonces ¡adelante, valientes!
d) Gracias. Qué decir de ese ánimo, que te agradezco tus palabras, porque mi trabajo es muy importante para mí. Siempre lo ha sido, pero desde que tomó un rol crucial en la ruptura de mi relación, mucho más. Ser feliz profesionalmente es lo que elegí, así que más me vale serlo :)
e) :-/ Bueno, estoy intentando cambiar lo que no quisiera tener, ¡vaya trabajera! Eso sí, dieta sana y deporte, nada artificial :)
GRACIAS, Zor, eres genial :*
Cuantas idas y venidas tendrás como esta a lo largo del tiempo. Pasas de princesa de NY a bruja insoportable en lo que yo tardaba en fumarme un cigarrillo. Es normal la montaña rusa es una sensación común aunque estés en el fin del mundo.
ResponderSuprimirTal vez necesitarías un "desayuno con diamantes":
www.youtube.com/watch?v=1ClCpfeIELw&ob=av3e
Por cierto una persona soleada es un sol de persona?
Un beso princesabruja neoyorkina
Princesabruja... ¡me encanta! Me lo quedo :D
SuprimirAy, no me acordaba de esta canción ni de su vídeo tan divertido, gracias por ponérmelo. Al fin y al cabo, como princesa he de ser fan de Tiffany & Co. ;-p
Respuesta a tu pregunta: ¿y por qué no? yo voto que sí :)
Un beso
Tienes toda la razón!Acabo de descubrir tu blog, me ha encantado, te sigo! Te dejo el mío y si te apetece y te gusta te espero como seguidora :)
ResponderSuprimirMuak
http://imagenshopper.com
¡Hola, Mª José! ¡Bienvenida! Me alegro mucho que te guste el blog y me encantará verte por aquí cada vez que tengas un ratito. Miraré tu blog, a ver qué tal, qué curiosidad... :)
Suprimir¡Un saludo!
Madre mia niña, que entrada mas dura contigo misma aunque eso si sincera y realista.
ResponderSuprimirAnimo linda!
Gracias, nena. Sentí que debía hacer autocrítica y no se supone que sea benevolente. Pero vamos, que sí, sincera era un rato xD
SuprimirUn besito
Está bien reconocer errores pero creo que eres un poco dura contigo misma. ¿Quién no tiene mal carácter o inseguridad alguna vez? Coincido en que estos defectos, no son para tanto
ResponderSuprimir¡Hola, Yoanteserarubia! Te he visto por el blog de Nikita y Cía., qué ilu encontrarte también por estos lares.
SuprimirGracias por los ánimos. Supongo que todos tenemos ese mal carácter en algún momento. A mí cuando me sale el mío me da hasta miedo xD
¡Besos!