Bueno, a petición de los amigos que me leen (gracias por estar ahí), explicaré qué hizo que la cita del otro día provocara mi inesperado rechazo. Porque he finalizado el tema con el profe casi antes de que empezara. Me di cuenta de que estaba menos preparada para esto de lo que inicialmente pensé (que no era mucho) y ni siquiera la curiosidad que tenía por ver qué tal ha sido suficiente para hacerme salir de mi escondite emocional. Es más, me reafirmo en que se está la mar de bien aquí dentro.
Para calentar motores y con una referencia a Sex and the City para que el que esté familiarizado con la serie me entienda bien desde el principio, diré que si yo hubiera sido remotamente parecida a Charlotte, esta primera cita me habría encantado y me habría hecho muy feliz. Pero solo me parezco a ese personaje en que ella creía completamente en el amor verdadero. Por lo demás, cero. Por eso la cita fue un fracaso.
Mi experiencia en España y en Alemania es que cuando te gusta un tío y parece que el tema es recíproco, normalmente sales con él un par de veces dentro de otro grupo (amigos o compañeros de trabajo) o coincidís en alguna fiesta... vamos, que primero os tanteáis "en público" mutuamente y si la cosa parece que funciona, pues entonces te vas a tomar algo con él, o al cine, o a cenar por ahí. Pero todo de forma, digamos, "natural", sin protocolos ni reglas y dejando que las cosas vayan surgiendo. Charlas con él tomando copas, o vas al cine y luego a tomar algo, sales a dar un paseo... y todo el tiempo hablas con esa persona y vas averiguando si podría haber algo más que esos tanteos iniciales. Y si lo hay, en algún momento el tío te plantará un beso y a partir de ahí vas p'alante.
Una vez más o menos explicada esta perspectiva cultural mía, paso a explicar la otra perspectiva (siempre desde mi punto de vista, ¿eh? No generalizo, solo cuento cómo percibo yo las cosas :)
En EE.UU existe la cultura de las citas, el dating, para usar el término correcto, y esto quiere decir que si un chico te pide tu número y tú se lo das, tácitamente aceptas que cuando te llame será para salir en un date, lo que implica que estás interesada en potencialmente tener una relación. O sea, que aunque en ambas culturas el fin último siempre es ver si puedes tener una relación o no con esa persona, la forma de "entrar al tema" es radicalmente diferente. Para mí, hay que entrar desde lo casual de una amistad. Para ellos, se entra desde lo sentimental.
Desde mi punto de vista, eso es construir la casa por el tejado ya desde el principio, pues hay una cierta presión en los dates que podrían hacerte sentir como si estuvieras en una entrevista de trabajo para ver si eres una candidata a la relación con un tío y a la vez, tú eres de recursos humanos y tienes un par de horas para averiguar si un tío es boyfriend material. Tal y como yo lo veo, no se da nunca una oportunidad a la amistad, al buen rollo, a conocerse como amigos para ver si después podría haber un lío o una pareja. Es directamente lío o pareja y luego se intenta conocer al otro mejor, ya dentro del lazo emocional.
Y hay todo un mundo de rituales, protocolos y reglas que juegan un papel importante en este mundillo. Lo vemos en las películas y en las series y como "extranjeros" que somos en la cultura no lo tomamos muy en serio, igual que no pensamos que todos los americanos van persiguiéndose en coches rápidos por las calles y derribando carritos de fruta.
Pero el tema del dating sí que existe tal y como lo vemos en la tele.
Un first date es todo un acontecimiento y se pone mucha presión sobre esa primera cita, porque de cómo vaya dependerá de si volverás a ver al tío una segunda vez. Normalmente se va a cenar, a veces combinado con el cine, que es una actividad inocua donde uno puede examinar al otro tranquilamente por el rabillo del ojo y examinar si hay electricidad o no en la proximidad física. En la cena lo que se produce es un intercambio de información cuidadosamente seleccionada para que le presentes al otro tu mejor cara, la mejor parte de tu historia familiar y tus logros más invencibles en el ámbito profesional. Se trata de contarle a la otra persona por qué tú eres fantástica. Y determinar si el tío es lo suficientemente fantástico para ti.
Cuando vas a tener una primera cita, tus amigas te aleccionan y te dan consejos sobre qué hacer si el tío te ofrece el brazo para caminar, si te coge de la mano, si hay contacto físico durante la cena, cuándo deberías esperar el primer beso, la conveniencia o no de pagar a medias... y sobre todo, te dicen que nada de sexo en la primera cita (por lo menos hasta la tercera o así nada) porque eso hará que el tío te pierda el respeto y no te considerará como potencial esposa y madre de sus hijos, sino como un entretenimiento al que no tomarán en serio.
¿Argumento de película? Pues sí, un poco, y así lo sentí yo aquel día. Dentro de dos años sumaré la mitad de mi vida viviendo en el extranjero y la otra mitad en España. He conocido a mucha gente y he vivido en muchos sitios, por lo que a menudo me siento como una observadora externa de las culturas de los demás sin tener yo misma una propia que sea sólida y un referente estable. Participo de todo sin formar parte real de algo y eso hace que tome mucha distancia a la hora de analizar.
Y hasta aquí mis impresiones culturales del mundo de las citas. En otro post, la cita en sí y por qué no funcionó.
Lo que yo decía, esto de los "datings" es tal cual se veía en las series ochenteras. Sólo que ahora será sin peinados raros, camisas de cuadros ni hombreras, espero.
ResponderSuprimirPor otra parte, a mi me recuerda a un concepto mucho más andalú (como mínimo) que es el "probar". Cuando eres jovencito e irresponsable, tu familia te habla de la responsabilidad, el tener cuidado, la importancia de las cosas, el piénsatelo bien, el tal y el cual. Llegado cierto punto en que el arroz comienza a presentar síntomas que se consideran peligrosos, el cuento cambia cual calcetín vuelto del revés, y son tus propios mayores los que te dicen "pero mira qué apañada es la hija de Fulanito, a ver si pruebas con ella" "Mamá, que la conozco desde niños y somos muy buenos amigos, y YA" "Pues eso, que podíais probar a ver... con lo de buena familia que es" (esto es condición indispensable para que la prueba sea vista con buenos ojos).
A mi esto de "probar" me lo empezó diciendo mi padre, luego mi madre y de últimas hasta mi abuela... con lo estrechas que parecían las dos cuando yo era chico...
¡¡¡jajaja!!! Aparentemente, venimos de familias la mar de parecidas, porque en la mía pasa lo mismo. Bueno, a mí no me dicen que "pruebe" pero sí me hacen alusiones a los niños de buena familia, o a buscar a un chico que "esté a la altura". Mis padres están muy orgullosos de mí y me quieren muchísimo, y yo sé de buena tinta que quieren que mi Capitán lo sea de verdad. Pero hijo, yo creo que el hombre que esté a mi altura -de acuerdo con mis "condiciones" y las suyas- ¡¡está aún por nacer!!
ResponderSuprimir¿Y qué tendrán las familias con las familias de los demás? En fin, eso lo pregunto de cachondeo, porque mi madre siempre me ha dicho que cuando te casas con una persona, no lo haces solo con ella sino con toda su familia también. Supongo que nuestros padres -y abuelas- solo quiere que nuestra familia política sea lo más parecido a la nuestra posible para evitarnos más problemas de los que ya vienen por sí solos.
Ahora, que esto del "dating" es una película que no contempla nada de todo esto que tú y yo estamos comentando y a eso me refiero con las diferencias culturales. Algunas es que son insalvables... :-/
Decía ayer..... antes de que mi iPhone borrase toda mi diatriva, que es curioso cómo la implicación de una cita puede ser más o menos estricta en diferentes culturas.
ResponderSuprimirMe sorprende tanto esa manera de los americanos de plantearlo como si fuese algo tan fundamental...
Confío más en el instinto, en el acercamiento paulatino, en la conexión...y eso a veces en la primera cita no funciona, otras veces sé...
También os digo una cosa, y es que a medida que pasa el tiempo... nos volvemos más exigentes con lo queremos, lo que nos llena, lo que nos satisface, y eso dificulta enormemente encontrar a alguien que pueda compartir tu vida de manera que ambos trabajen por mantener el sentimiento de amor.
Ya, me callo...
:)
Para remediar la debacle de Blogger, aquí va mi respuesta a Zor del otro día:
ResponderSuprimir¡¡¡jajaja!!! Aparentemente, venimos de familias la mar de parecidas, porque en la mía pasa lo mismo. Bueno, a mí no me dicen que "pruebe" pero sí me hacen alusiones a los niños de buena familia, o a buscar a un chico que "esté a la altura". Mis padres están muy orgullosos de mí y me quieren muchísimo, y yo sé de buena tinta que quieren que mi Capitán lo sea de verdad. Pero hijo, yo creo que el hombre que esté a mi altura -de acuerdo con mis "condiciones" y las suyas- ¡¡está aún por nacer!!
¿Y qué tendrán las familias con las familias de los demás? En fin, eso lo pregunto de cachondeo, porque mi madre siempre me ha dicho que cuando te casas con una persona, no lo haces solo con ella sino con toda su familia también. Supongo que nuestros padres -y abuelas- solo quiere que nuestra familia política sea lo más parecido a la nuestra posible para evitarnos más problemas de los que ya vienen por sí solos.
Ahora, que esto del "dating" es una película que no contempla nada de todo esto que tú y yo estamos comentando y a eso me refiero con las diferencias culturales. Algunas es que son insalvables... :-/
Publicado por Aguamarina para Aguamarina. Diario de una ruptura a las 11 de mayo de 2011 22:58
ESTE EL COMENTARIO DE NURIA:
ResponderSuprimirDecía ayer..... antes de que mi iPhone borrase toda mi diatriva, que es curioso cómo la implicación de una cita puede ser más o menos estricta en diferentes culturas.
Me sorprende tanto esa manera de los americanos de plantearlo como si fuese algo tan fundamental...
Confío más en el instinto, en el acercamiento paulatino, en la conexión...y eso a veces en la primera cita no funciona, otras veces sé...
También os digo una cosa, y es que a medida que pasa el tiempo... nos volvemos más exigentes con lo queremos, lo que nos llena, lo que nos satisface, y eso dificulta enormemente encontrar a alguien que pueda compartir tu vida de manera que ambos trabajen por mantener el sentimiento de amor.
Ya, me callo...
:)
Publicado por Nuria para Aguamarina. Diario de una ruptura a las 12 de mayo de 2011 12:05
Claro que confías más en el instinto, en el acercamiento paulatino... igual que yo y probablemente porque las dos compartimos una misma cultura. Los americanos, si estuvieran en nuestra situación, probablemente se quejarían de la falta de compromiso, madurez y estabilidad de los españoles.
ResponderSuprimirYo creo que hay acercamientos culturales que son imposibles. Yo soy capaz de comprender -aunque no de compartir- lo que el profe quería, pero porque puedo, estudié 2 años en EE.UU antes de venirme para acá esta vez y he tenido muchas oportunidades de observar y comprender actitudes y maneras de vivir. Él, sin embargo, solo me conoce a mí como española y todo lo que yo le diga, o se lo cree como traba cultural, o piensa directamente que yo soy una egoísta con serias carencias de madurez emocional. :-/