martes, 25 de enero de 2011

Día 15- Los versos del Capitán

ESTO ES LO QUE YO QUIERO PARA MÍ, LO QUE YO QUISIERA, LO QUE NO TENGO:

Amor mío,
compréndeme,
te quiero toda,
de ojos a pies, a uñas,
por dentro,
toda la claridad, la que guardabas.

Soy yo, amor mío,
quien golpea tu puerta.
No es el es el fantasma, no es
el que antes se detuvo
en tu ventana.

Yo echo la puerta abajo:
Yo entro en toda tu vida:
vengo a vivir en tu alma:
tú no puedes conmigo.

Tienes que abrir puerta a puerta,
tienes que obedecerme,
tienes que abrir los ojos
para que busque en ellos,
tienes que ver cómo ando
con pasos pesados
por todos los caminos
que, ciegos, me esperaban.

No me temas,
soy tuyo,
pero
no soy el pasajero ni el mendigo,
soy tu dueño,
el que tú esperabas,
y ahora entro
en tu vida,
para no salir más,
amor, amor, amor,
para quedarme.

-Pablo Neruda-

Desde mi tristeza aparece también una certeza: no quiero nada que no sea esto. No quiero nada que no sea un amor que me haga plantearme que el YO debe transformarse en un NOSOTROS y que eso pasa por dejar de lado miedos, dudas o reparos. Si el Capitán de mi barco no me EXIGE una rendición total, es que no está a la altura del timón. 

O eso prefiero asumir y no que soy yo la que pone el timón demasiado alto. Creo que mi Capitán existe, sólo que aún no ha llegado a mi puerto. No siento esa esperanza todavía, pero quiero creer que todavía está por nacer dentro de mí.

0 comentarios:

Publicar un comentario en la entrada